lunes, 25 de junio de 2018

Mi reflexión en el día de hoy.



Mi blog nació hace unos años únicamente con el fin de pasar el rato y de paso ordenar un poco mis ideas, mis apuntes y estudios sobre Alhaurín de la Torre.

Hubo un tiempo en el que puse publicidad, pero al poco de hacerlo la quite pues no era ese mi objetivo, no pretendía ganar dinero.

Este blog ha tenido el ritmo de mis cambios de humor y de mi mayor o menor lío temporal, personal y laboral. A poco que alguien se fije en las fechas de publicación verá que hay entradas que se suceden casi a diario y que contrastan con entradas que tardan meses en tener continuidad.


Quiero decir con esto que no tienen una clara secuencia ordenada y estructurada pues se va amoldando a mis ritmos en función del tiempo disponible y de mi humor. 

No siempre tiene uno ganas de ponerse delante de una pantalla de ordenador a clasificar ideas, de dotar de cierta coherencia un texto, de perder días, horas o minutos en escribir algo.

Tengo que decir que algunas entradas han sido escritas en diez minutos, y otras he tardado meses en terminarlas. A día de hoy hay 53 entradas durmiendo el sueño de los justos pues no me convencen o simplemente porque no me apetece transcribir tal o cual documento.

Algunas entradas han recibido 1.400 visitas otras apenas una veintena, el computo global es de 60.000 visitas y 154 entradas “artículos” publicados desde el año 2010, aunque cuando comienzo a publicar más en serio es a partir del 2012. Resumiendo 6 años a 10.000 visitas anuales.


No siempre las entradas más trabajadas son las más visitadas, es la magia de la web. Te rompes la cabeza con un tema y no le interesa a nadie, citas un dato de pasada y explota los índices de visitas.

En unas entradas intento ser lo más exhaustivo posible, en otras cuento mis opiniones, en otras cuento mis vivencias y recuerdos. 

Lo que sí tengo claro es que no soy el dueño de nada, la historia de Alhaurín está ahí, no es propiedad de ningún investigador, ni coto privado mío ni de nadie, y quién así lo crea está muy equivocado.


Todo momento histórico está sujeto a relectura, reinterpretación y a punto de vistas distintos a los ya planteados y que pueden ser igual de válidos a los previos o incluso mejores.

No soy un salva patrias ni un salva historia, no soy el que más sabe de nada, sólo soy uno más escribiendo lo que me parece interesante, y a veces reinterpreto datos de otros, incluso es posible que sea el peor historiador de Alhaurín de la Torre… 

Nunca he pretendido crear envidias, ni canjearme enemistades, pero no por ello voy a dejar de decir lo que pienso, como lo entiendo y como lo creo.