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sábado, 9 de junio de 2018

Expediente de la mina "Como quiera", Llano de la Plata 1849


Hoy día nueve de junio de 2018, para celebrar el día internacional de los archivos, quiero compartir con vosotros un documento sobre la minería en nuestro Alhaurín de la Torre, fechado en esta ocasión en 1849. 

Examinamos un documento conservado en el Archivo Histórico Provincial de Málaga cuya signatura es:  A.H.P.M. Legajo 4451.


 


Galería interior de una de las minas del Llano de la Plata.

En su interior nos encontramos diversa documentación de minas de Alhaurín de la Torre y entre esa documentación destaca el expediente o solicitud, para la concesión de permiso minero, de un terreno en el Llano de la Plata de nuestro término Municipal, dicha concesión aparece denominada "Comoquieras".



A su vez, como no podía ser de otra manera en el interior de este documento, hay varias referencias a otros documentos que reflejan la propia tramitación de la licencia minera, y todos los pasos intermedios administrativos que acaban con la adjudicación de la licencia el día 23 de septiembre de 1843.



Antonio Guerrero, en representación de Nicolás Pérez, solicita permiso para abrir una nueva explotación minera en el Llano de la Plata, esta nueva explotación consta linda con las minas:
    • San José
    • Torrijos
    • Manzanares
    • Atalaya
    • Santo Tomas
    • Santa Rita.



 

Hoja primera del documento.

El proceso de conseguir una licencia minera no era precisamente rápido que digamos, después de concedido el permiso había que trasladarse físicamente a la zona y marcar la explotación, cosa que se hace el 24 de septiembre de 1844.

Posteriormente, la documentación era examinada en la Dirección General de Minas en Madrid, y si todo era correcto devuelto el expediente a Marbella, en este caso esto ocurre el día 30 de abril de 1847.

Se devuelve a Marbella y no a Málaga porque la demarcación territorial de minas de la provincia estaba en Marbella y no en Málaga, la mayor explotación minera de la provincia estuvo radicada en Marbella y por eso se desplaza la oficina principal de Málaga a esta localidad.




Fragmento de croquis del Itinerario con brújula de 1875, donde aparece el Llano de la Plata y la ubicación de esta mina.


A continuación, si más preámbulos pasamos físicamente a la transcripción del documento:

Archivo Histórico Provincial
Legajo 4451
Protocolo Notarial
Escribano José Ponce

Folio 386
Yo el infrascripto escribano de la reina
Constitucional publico en el número per
petuo de esta ciudad doy fé: Que por Don
Carlos Mendez de Sotomayor y Don José
Vigar de este domicilio se me ha recibi
do en el día de hoy un testimonio auto
rizando al parecer por Don Baltasar Maria
de Aguado escribano del número de la ciudad
de Marbella su fecha diez y ocho de Ju
lio de mil ochocientos cuarenta y siete
compuesto de siete fojas útiles, del que
resulta que en la inspección de minas
del distrito de esta provincia situada en
la expresada ciudad y ante el propio
escribano se formó expediente a solicitud
de Antonio Guerrero Ramos vecino de
Alhaurín el Grande como encarga
do de Don Nicolas Perez para el registro
de una mina plomiza situada

Folio 386v
en el llano de la Plata termino de
Alhaurin de la Torre lindando por levan
te con las minas San Jose y Torrijos
y la Atalaya, por poniente con la mi
na Manzanares y terreno franco, por
sur tambien con terreno franco y por
Norte con los mojones de las minas
Santo Tomas, San José, Santa Rita
y dicho Manzanares cuya solicitud pre
sento en siete de Octubre de mil ocho
cientos cuarenta y tres; y formado el
oportuno expediente, Despues de prac
ticadas diferentes diligencias que
aparecen insertas se vé el auto que
con el actuado que le sigue dice asi
Auto y Adjudiquese la mina titulada Co-
moquiera con los terrenos que les
corresponde según su designacion
a la parte de su registrador Ni
colas Perez vecino de Alhuarin el
Grande, a quien se hara saber
se halle el dia de mañana en

Folio 387
el sitio donde radica la referida mi
na, para lo que haya lugar; igualmente
que el perito nombrado por Decreto
anterior que lo es Don Francisco Clave
rino vecino de Malaga. Lo man
da y firmará el señor Inspector de
Minas de este distrito en la mi
na de Santa Rita Llano de la Pla
ta termino de Alhaurín de la Tor
re a veinte y tres de Septiembre de mil
ochocientos cuarenta y cuatro, por ante
mi el escribano. Doy fe= Aurelio Maestre,
Rafael Solero Requena-----------------------

Notificacion En el mismo punto y el referido día
Mes y año yo el infrascripto notifi
que y leí integramente el auto an
terior entregandole copia literal
a Don Francisco Claverino vecino de Ma
laga y a Nicolas Perez que lo es
de Alhaurin el Grande quedando
enterados y dispuestos a sus cumpli
miento en la parte que les corres
ponde firmen esta diligencia

Folio 387v
de que yo el escribano doy fe= Francisco Cla
verino Solero-------------------------------------

Demarcacion En el Llano de la Plata termino de la
y posesion villa de Alhaurin de la Torre y sitio
donde radica la mina titulada Co
moquieras el día veinte y cuatro de Se
tiembre de mil ochocientos cuaren
ta y cuatro, el Señor Inspector de Mi
nas de este distrito asistido del Perito
nombrado y de mi el presente escribano
en presencia del interesado, colindan
tes y testigos que abajo se expresaran
mandó se procediera al reconocimiento
y demarcación de la referida mina
y el perito hizo despues la manifes
tacion siguiente. El terreno se com
pone de las calizas intermedias
Dolomiticas que constituyen las
Sierras de Mijas, Tejea, Blanca
y otras de la provincia de Mála
ga con una capa de cuatro varas
de potencia compuesta de galena
mas o menos pura en direccion

Folio 388

de SE a NO e inclinación de cuaren
ta grados al SO lo que se reconoce
por medio de un pozo de veinte y tres
varas de profundidad. Para la demar
cacion desde la boca del pozo se tiró
la primera linea su dirección cinco
horas levante y longitud de once
varas colocando el primero mojon
que linda con la mina de San José
desde el cual se tiro otra direccion
ocho horas dos octavos Poniente y lon
gitud de cien varas colocando el se
gundo mojon que lindó con la mi
na Manzanares; desde el cual
se tiro otra en direccion dos horas
dos octavos colocando el tercero
mojon que lindó con terrenos
francos; desde el cual se tiro otra

Folio 388v
en dirección ocho horas dos octa
vas levante y longitud de cien varas
colocando el cuarto y desde este al
primero se midieron doscientas va
ras en direccion dos horas dos octa
vos norte con lo que quedo conclui
da la demarcacion. Acto continuo
el referido Señor Inspector dio pose
ion de la mina que se acaba de
demarcar a la parte de su regis
trador Nicolas Perez vecino de
Alhuarin el Grande el que la acep
tó en nombre de S.M. con arre
glo a la ley vigente sin haber
oposición por parte ni personas
alguna y firmado esta diligen
cia con el perito que ofreció pre
sentar el oportuno plano, D. Ma
nuel Billuga vecino de Málaga
como representante de la mina
San José D. Francisco Avila que
lo es de la de Manzanares y
Folio 389
testigos que supieron que lo fueron
Rafael de Luque vecino de Alhau
rin de la Torre, Francisco Carrasco
de igual vecindad y Francisco Lopez de
pendiente de la Inspeccion de Mi
nas del distrito residente de Mar
bella, todo lo cual yo el Escribano
doy fe= Amalio Maestre = Francisco
Abila Menor = Francisco Claverino = Nico
las Perez = Manuel Belluga = Testigo
Rafael de Luque = Rafael Solero
Requena------------------------------------------
Direccion general de minas = Ma
drid 27 de Abril de 1847 = vistas es
tas diligencias por el señor direc
tor general Don Rafael Cavani
llas, hallandolos arreglados a lo
prevenido los aprueba indicando que
despues de registradas en la secre
taria y tomadas razon en la sec
cion de la Contabilidad de la mis

Folio 389v
ma Direccion se devuelvan al ins
pector del distrito para que libre
de de ellas el correspondiente testi
monio al interesado se archiven con
venidamente = Benito del Callado Ar
damuy Escribano al folio 211 libro 4º
Hay una rúbrica Hay un sello =
Tomé razon Ignacio Gomez Negrete
Oficio Hay un sello que dice Direccion
General de minas = Con la apro
vacion de esta dirección general de
vuelvo a V el expediente de concesion
de una pertenencia en la mina
de plomo titulada Comoquieras
sita en termino de Alhaurin de
la Torre a favor de Nicolas Perez
para que con arreglo a lo preve
nido en el numero 102 de la ins
truccion provisional vigente con
los debidos efectos en esa Inspec
cion de su cargo = Dios y me

Folio 390
a V escribano S Madrid 30 de Abril de
1847 = Rafael Cavanillas = Sr ins
pector de minas del distrito de
Marbella = Mayo 7/847 = Acusese
e recibo a la Sociedad o su represen
tante y designe escribano para obte
ner el testimonio o titulo del
nº 102 de la ordenanza = Hay una
rubrica--------------------------------------------

Cumplimiento Cumpliose como se previene por la
direccion general de minas del Rey
no que se antecede el presente
Escribano deduzca testimonio de este
expediente con la relacion e incer
tas preciso para que sirva de ti
tulo de propiedad a la Sociedad
minera La Amistad a quien
pertenece la mina titulada

Folio 390v
Comoquieras y la entregue a su
representante en esta Don José Fer
nandez Corona a los fines opor
tunos verificado archivese en Se
cretaria el referido expediente. Lo
proveyó y firmará el Señor D. Jacin
to de Madrid Davila Inspector
de minas del distrito de esta pro
vincia de Malaga en Marbella
en quince de Julio de mil ochocien
tos cuarenta y siete = Jacinto de
Madrid Davila = Baltasar Ma
ría Aguado--------------------------------------------

Notificacion En el mismo dia pasé a la casa de
Don Jose Fernandez Correa de es
ta vecindad representante de la So
ciedad minera La Amistad y hallan
dole le notifiqué leí y dí copia li
teral del auto que antecede y de
la aprobación y orden que le mo
tiva quedó enterado y firmará
doy fe = Jose Fernandez Correa

Folio 391
Aguado--------------------------------

Lo relacionado mas por menor
aparecera del expediente a que se con
trae y lo inserto está conforme con
su original en el mismo a que me
refiero el cual devuelvo con esta firma
a la inspeccion para que se ar
chive. Y para que así conste a pe
ticion de Don Jose Fernandez Cor
rea representante de la Sociedad
minera Amistad ponga signo
y firmo este testimonio en Mar
bella a diez y ocho de Julio de mil
ochocientos cuarenta y siete = En
testimonio de verdad = Hay un Signo =
Baltasar Maria Aguado--------------------------
Lo relacionado mas expresamente
resulta del referido documento
el cual rubricado por mi de
volví a los interesados quienes
firman por su recibo y en cu
yo poder me remito. Y para

Folio 391v
que conste a petición de los mis
mos signo y firmo el presente
a dos de Mayo de mil ochocien
tos sesenta.

Jose Maria de Bigar E. Mendez
Sotomayor



Post Data: Hemos reproducido lo más fielmente posible la grafía, puntuación y pronunciación original.  A modo de explicación: cuando hay una palabra en abreviatura si podemos rellenar la parte que le falta se hace con letras en cursíva, las palabras que aparecen juntas en el texto se separaran para una mejor comprensión, las letras separadas de una misma palabra se unirán también para mejorar la lectura del mismo; además, el subrayado de una línea indica última línea de una página, estas van numeradas, siempre que en el original exista, en el ángulo superior derecho en negrita, la "r" significa  parte de delante del folio o recto y la "v" significa parte de atrás de la hoja "vuelto", cuando alguna palabra o partes del texto son ilegibles o han desaparecido y son indescifrables son sustituidas por puntos suspensivos entre paréntesis. En negrita, en cursiva y entre paréntesis pequeñas indicaciones o aclaraciones para la comprensión general.

martes, 26 de enero de 2016

Documental Las Minas del Llano de la Plata.


El martes pasado visitamos El Llano de la Plata Juanma López de "LA HORA DE JUANMA", Daniel Villodres López de Impulsos Creativos, y yo mismo José Antonio Santamaría García, con la idea de grabar un recorrido en la zona, con el fin de montar un video/reportaje sobre la minería antigua en Alhaurín de la Torre, centrándonos en los restos que se conservan en el Llano de la Plata y la zona aledaña de Cerro Horadado, y este es el resultado:



Espero que os guste. Os dejo el enlace a Youtube, mi servidor no me permite colgar videos tan grandes.



(Copiar el enlace y pegarlo en vuestro buscador).


lunes, 11 de enero de 2016

Bocas de minas Llano de la Plata.


Hemos decidido refundir las dos webs que tenemos en una sola, por lo que vamos a poner en esta web las entradas de la web de minería.


Actualmente en el Llano de la Plata hay por lo menos una treintena larga de explotaciones mineras abandonadas, muchas de ellas son accesibles, y conservan recorridos visitables, hay unas cuantas con recorridos tortuosos largos y laberínticos y luego existe otro grupo más numeroso de galerías que suelen ser más cortas y con menos recorridos; enumerar, citar y describir las mismas aquí no tiene sentido.

Lo que hoy os traigo son las imágenes de algunas de las entradas de las citadas explotaciones.










Cómo acceder al Llano de la Plata.


Hemos decidido refundir las dos webs que tenemos en una sola, por lo que vamos a poner en esta web las entradas de la web de minería.


Estas minas se encuentran en el término municipal de Alhaurín de la Torre, cercano al límite o linde entre Alhaurín el Grande y Alhaurín de la Torre.

La mejor manera de acceder al área donde quedan las explotaciones mineras antiguas es partir por un camino que se interna en la sierra de Mijas a la altura de los Caracolillos, para ello hemos de llegar al Campo de Golf "Lauro Golf" de Alhaurín de la Torre, allí dejaremos bien aparcado nuestro coche o vehiculo en el parking del conjunto y nos dirigiremos a la zona del campo de arriba o de prácticas del campo de golf, hay que atravesar la carretera nacional; el campo de prácticas es atravesado por un camino o vereda que en su primer tramo discurre hormigonado, para luego seguir de tierra en dirección a la sierra y al Llano de la Plata.




Inicio del recorrido desde el campo de golf.

También podemos dirigirnos a la Real Sociedad del Tiro Pichón, aparcar el vehiculo y adentrarnos por la ruta senderista de Jarapalos, que nos dirigirá hacia el Llano de la Plata. Todo depende de las ganas de campo que tengamos o del tiempo del que dispongamos. Si tenemos poco tiempo siempre podemos subir por el camino que pasa por el campo de prácticas de Lauro Golf y llegar con nuestro vehiculo hasta el área del abrevadero, lugar donde podemos aparcar y continuar nuestro recorrido a pie.




Parte intermedia del camino de acceso.



Parte alta del camino de acceso con la bifurcación.

Continuamos el camino de rodadura y veremos que el mismo se divide en dos el de la izquierda continua por una cota más alta y llega a una cadena que impide el paso a vehículos de motor, nosotros hemos de continuar con la bifurcación de la derecha, tras escasos 200 metros estaremos ante una estructura en ruina que es parte de una de las explotaciones existentes, a partir de aquí puede comenzar a caminar por la zona y podrá ver todo tipo de evidencias de explotación y procesamiento de mineral.



Aquí os dejo la ubicación aproximada de varias bocas de mina

Para visitar la zona se hace necesario llevar una cantidad de agua necesaria para rehidratarnos, zapatos o botas de campo, y unos buenos pantalones cuanto más gruesos mejor, pues la vegetación es arbustiva y pincha y araña bastante. Si deseamos examinar algunas de las galerías de minas se hace necesario como mínimo una buena linterna y ... grandes dosis de sentido común.

Recuerda además que dentro de las galerías nos podemos encontrar con muros de sustentación de grandes pilas de escombro o de forrado de las propias galerías, te planteo una pregunta:

¿Qué pasaría sí cada uno de los que vais a visitar las minas arranca o tira o quita una piedra de esos muros? Pues que al cabo de muy poco tiempo todo sería un montón amorfo de materiales sin sentido, recuerda además que un papel un plástico, una pila, un papel de aluminio... no va a desaparecer del interior por arte de magia. Todo lo que entra con uno en una cueva o en una mina a de volver a salir de ella con uno.

COLABORA EN NO HACER AUTENTICOS BASUREROS SUBTERRANEOS. ¡¡¡GRACIAS!!!


P.D.: Todas las fotos aéreas han sido tomadas de Google Earth, los croquis son de elaboración propia.

“Taralpe Alto (Alhaurín de la Torre, Málaga): Un nuevo asentamiento de inicios de la edad del hierro en el entorno de la cuenca baja del río Guadalhorce”.


Taralpe Alto (Alhaurín de la Torre, Málaga): Un nuevo asentamiento de inicios de la edad del hierro en el entorno de la cuenca baja del río Guadalhorce”. En Diez Años de Arqueología Fenicia en la provincia de Málaga (2001-2010). Pag: 193-206 Edita Agencia Andaluza de Instituciones Culturales. Consejera de Cultura y deporte. Sevilla. 2012. ISBN: 978-84-9959-120-9.
 

 Autores:

José A. Santamaría García
José Suárez Padilla
Joan Ramon Torres


Resumen

Una reciente actividad arqueológica de urgencia ha permitido conocer parte del fondo de una estructura parcialmente excavada en el terreno natural, posible cabaña, con abundante material arqueológico de tradición indígena y cerámicas fenicias fechables en las últimas décadas del siglo VIII a.C. Se convierte en uno de los vestigios mejor conocidos de estas características de la cuenca del bajo Guadalhorce, coetáneo a la presencia de las vecinas colonias fenicias de La Rebanadilla y Cerro del Villar. 

Palabras clave: poblamiento indígena, Edad del Hierro, siglo VIII a.C., impacto fenicio, Guadalhorce.

TARALPE ALTO (ALHAURÍN DE LA TORRE, MÁLAGA). A NEW SETTLEMENT OF EARLY IRON AGE IN THE RIVER GUADALHORCE LOWER BASIN.
Abstract

A recent archaeological rescue activity has allowed us to find a portion of a partially underground structure, maybe a hut, with plenty of archaeological material, both traditionally indigenous and Phoenician pottery. Dateable in the last decades of the eighth century B.C., it turns out to be one of the best known examples of this kind of sites in the lower Guadalhorce basin, roughly contemporary with the nearby La Rebanadilla and Cerro del Villar Phoenician colonies.

Key words: indigenous settlement, Iron Age, 8th century B.C., Phoenician impact, Guadalhorce.

La provincia de Málaga se vio afectada durante los primeros meses del año 2010 por una pluviosidad extrema, que tuvo una especial incidencia en el término municipal de Alhaurín de la Torre. Esta circunstancia, unida al predominio en la comarca de un sustrato geológico consistente en margas terciarias, provocó notables corrimientos de terreno.

Uno de estos movimientos de tierras afectó al yacimiento romano de Taralpe Alto (1). En una visita promovida por el Ayuntamiento de la localidad, de cara a valorar posibles daños sobre el mismo, fue posible apreciar indicios de estratigrafía arqueológica en uno de los márgenes de la carretera A-404, que rodea a este enclave arqueológico. El material emergente en dicho perfil permitía plantear su adscripción protohistórica, circunstancia de gran interés, ya que, hasta el momento, no existía constancia de la presencia de un horizonte de ocupación tan antiguo en este lugar.

Se trataba pues de unos restos arqueológicos que corrían serio peligro de desaparición, por lo cual se imponía la realización de una intervención arqueológica de carácter urgente, cara a documentar la zona afectada y proceder a consolidar el sitio, para evitar futuros daños.

Contando con el apoyo económico del Ayuntamiento de Alhaurín de la Torre y de la Fundación Social y Medioambiental “Las Canteras”, así como del permiso de la Dirección General de Carreteras, se propuso y obtuvo la pertinente autorización de la Delegación Provincial de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía en Málaga para proceder a acometer las tareas descritas con anterioridad.

1. EL ENTORNO GEOGRÁFICO Y TOPOGRÁFICO

Taralpe Alto se encuentra ubicado en una zona de sustrato arcilloso de margas pliocénicas, que conforman el piedemonte y las primeras estribaciones de la sierra de Mijas. Concretamente se encuentra en el paraje conocido de antiguo como Finca Peralta, en una zona utilizada para el cultivo del olivar hasta fechas recientes.

Se trata de un punto entre la sierra de Mijas y la sierra de Cártama, con control visual de su entorno inmediato, además de toda la cuenca del arroyo del Valle, afluente secundario del Guadalhorce. 

El asentamiento se localiza en la ladera de un suave promontorio, actualmente muy transformado paisajísticamente, en tierras con buen potencial agrícola, inmediatas a la vega del río. Junto a ello, el cercano piedemonte de la sierra de Mijas presenta buenas condiciones para la práctica de otras actividades económicas, como la caza o la ganadería (Ilus.1).







Ilus. 1. Ubicación geográfica de Taralpe Alto en el ámbito del
bajo Guadalhorce, con los yacimientos conocidos entre los siglos
IX-VII a.C. (elaborado a partir de Delgado, 2008: fig. 12)


No menos importante es su ubicación a poco más de 4 km lineales de la zona conocida como “Llano de la Plata”. La tradición histórica, encarnada en la figura de Alberto de Mersseman (1967), sitúa los inicios del aprovechamiento de estas riquezas metalúrgicas en época fenicia; sin embargo, hasta el momento no hay ninguna evidencia que corrobore esta hipótesis. Este potencial fue explotado en época contemporánea, de hecho hay un autentico núcleo minero en funcionamiento entre finales del siglo XIX y buena parte del siglo XX del que se conservan abundantes vestigios en el lugar. Se han podido contabilizar según los registros de concesiones mineras de la provincia de Málaga, más de 60 explotaciones, con extracción de plomo, hierro y en menor medida plata, zinc y cobre (2) en la zona.

En la sierra de Cártama, en la zona del relativamente cercano Cortijo del Almendral, también se tiene constancia de labores de minería, centrándose en este caso en la explotación de minerales de hierro, con continuidad hasta el propio siglo XX.

2. LA INTERVENCIÓN ARQUEOLÓGICA

El sector investigado se localiza en el ámbito de servidumbre de la variante de Alhaurín de la Torre A-4043 (Ilus. 2). La primera actividad llevada a cabo consistió en la regularización y limpieza del perfil resultante del desplome acontecido en el talud de la carretera, en un espacio con unas dimensiones de 6 m de longitud y 1 m de profundidad. Tras esto, se procedió a excavar el primer sondeo previsto, una pequeña cata de 2 m2, denominada C.1, transversal e inmediatamente colindante al perfil de la carretera donde se habían localizado los restos arqueológicos.




Ilus. 2. Yacimiento de Taralpe Alto.
Localización topográfica en el trazado de la A-404



Una vez realizados estos trabajos, se pudo evidenciar que nos encontrábamos ante una fosa de ciertas dimensiones y con potencia de cerca de 1 m máximo de rellenos conservados, que se podía encuadrar en momentos protohistóricos. De forma consensuada con los técnicos de la Delegación Provincial de Cultura de Málaga, se estimó oportuno ampliar el área de investigación a dos nuevos sondeos, denominados C.2 y C.3, cuya finalidad consistiría únicamente en excavar los niveles superficiales y dejar a techo la secuencia arqueológica, identificando en planta los límites de la substrucción (Ilus. 3).

La estratigrafía documentada tanto en los sondeos como en la limpieza del perfil es muy homogénea. El nivel superficial, Unidad Estratigráfica –UE– 01, presenta escasa potencia de tierra vegetal suelta con algunos fragmentos de material rodado mezclado con elementos de acarreo moderno. Bajo él se localiza la UE 02, estrato muy compacto, arcilloso, de color amarillento, que no contiene inclusiones, y presenta un acusado buzamiento en sentido este. Cubre a la UE 03, nivel en el que se concentra la práctica mayoría de los restos arqueológicos muebles hallados. Su matriz es arcillosa, de color ceniciento/grisáceo, conteniendo abundantes restos cerámicos elaborados a mano y a torno, entre los que destaca la presencia de varias decenas de pesas, cilíndricas y bicónicas, una sencilla pulsera en bronce, un trozo de un objeto en hierro, posible hoja de cuchillo, así como un fragmento de escoria de producción de este metal (4), junto a fauna, terrestre y marina, así como algunos carbones. También aparecieron algunos pequeños restos de adobes. Se trata de un potente estrato, de unos 60 cm, resultante de un aporte intencionado con restos de desechos de actividades domésticas (Ilus. 4-5).


Ilus. 3. Planta de la fosa documentada en el yacimiento de Taralpe Alto


Ilus. 4 Vista general del área investigada. En primer término, el perfil de la fosa documentada. Yacimiento de Taralpe Alto


Ilus. 5. Detalle de concentración de material arqueológico tal y como se presenta en la UE 3 de la fosa excavada en Taralpe Alto. Se puede apreciar un grupo de pesas junto a diversos restos faunísticos

Este nivel de relleno se forma, al menos en su extremo más occidental, sobre un paquete arcilloso de color amarillento, con escasísimo material arqueológico –UE 06–, que cubre la base de una fosa de considerables dimensiones –UE 05–, con planta con tendencia ovalada, aproximadamente algo más de 6 m de eje mayor, y 4 m de eje menor, que presenta forma de “cubeta”, alcanzando su mayor profundidad en la zona central, cercana a 1 m. Esta excavación se realiza sobre las blandas margas pliocénicas que configuran el sustrato natural del terreno –UE 04– (Ilus. 6).


Ilus. 6. Sección de la fosa documentada en Taralpe Alto

3. LOS ELEMENTOS MUEBLES

Los materiales arqueológicos recuperados, como acabamos de comentar, se concentran en la potente UE 03. Su naturaleza es mayoritariamente cerámica. En cuanto a elementos vasculares, predomina la cerámica a mano, cuyas características generales son pastas de coloraciones no uniformes en una misma pieza, con predominio de tonos marrón anaranjado y marrón amarillento, siendo frecuentes los núcleos grisáceos, con cocciones medianas y desgrasantes abundantes de calcitas trituradas de color blanquecino. 

Sobre cuencos y vasos cerrados hay presencia esporádica de baños de almagra. En cuanto a tratamientos, predominan los alisados con distinto grado de refinamiento, en algunas ocasiones con acabados muy groseros.

Sólo en unos pocos cuencos pequeños se dan auténticos bruñidos. En cambio y siempre en vasos cerrados, aparecen con una frecuencia significativa los escobillados oblicuos en las caras externas, que se combinan a veces con bandas de impresiones. En otras ocasiones dichas impresiones aparecen en ausencia de los escobillados (Ilus. 7).




Ilus. 7. Selección de cerámicas elaboradas a mano procedentes de la UE 3 de la fosa excavada en Taralpe Alto

Entre el material a mano, componen las formas abiertas los pequeños cuencos de carena media-alta, pero son mucho más numerosos los cuencos de borde redondeado o apuntado de perfil convexo, con tamaños y profundidad variable, a veces muy grandes, de hasta 50 cm de diámetro, a veces con bordes engrosados.

Las formas cerradas a mano son mayoritariamente vasos de perfil en “S”, si bien su morfología de detalle denota una cierta variedad de tipos precisos. Aunque existen excepciones en los grandes vasos, en general sus bordes presentan un desarrollo corto y su inclinación es variable, con grados bastante distintos de proporción entre el diámetro máximo y el diámetro de boca, siendo más bien suaves los puntos de inflexión, sin carenas ni aristas realmente acusadas. Los fondos son planos, a veces remarcados al exterior y en otros casos indistinguibles de la trayectoria inferior del perfil. Minoritariamente se documentan asas exentas de perfil curvo, que se desarrollan a partir del labio.
En la cerámica a torno (Ilus. 8), se registra un predominio de tonos como marrón anaranjado oscuro, a veces uniforme o combinado con núcleos grises. Los desgrasantes incluyen pizarras, esquistos, cuarzo y puntos de cal.




Ilus. 8. Selección de cerámicas elaboradas a torno procedentes de la UE 3 de la fosa excavada en Taralpe Alto

En cuanto a formas, entre las producciones tratadas con engobe rojo, cabe resaltar la existencia de platos de borde estrecho. En un caso medible, encontramos una anchura de labio de 2,51 cm, con un diámetro total de 29 cm, lo que da un cociente de 11,6 y un tanto oblicuo.

Sin embargo por su número tanto absoluto como relativo, llama la atención la presencia de cuencos de perfil convexo, en unos casos más abiertos y bajos y en otros, más altos y cerrados. Estas piezas muestran en el detalle algunas variables en cuanto a bordes: biselados por el interior, con una inflexión acusada hacia adentro, mientras que algunos son simplemente redondeados y otros levemente engrosados.

También observamos variables en cuanto trayectorias concretas de su parte alta o en la mayor o menor altura relativa de los vasos. Presentan normalmente engobe rojo en el fondo interno y por el exterior una franja de poca anchura en la zona inmediata bajo el borde.

Se documenta también un cuenco carenado, o tal vez un thymiaterion, de borde triangular fino y muy exvasado, pintura roja en el exterior de carena a borde y todo el fondo interno. Carena en posición media o media-baja.

Igualmente, señalar un vaso o cuenco, con asas de empalme horizontal, con engobe rojo espeso y de buena calidad. No puede precisarse su forma ya que el fragmento conservado se reduce a una de las asas.

Por otra parte, existen diversos pithoi muy fragmentarios, con borde triangular muy exvasado y cuello cónico ensanchándose en la parte alta. Presentan asas de sección geminada y decoración con engobe rojo en unos casos y pintura del mismo color en otros. Los fondos son rehundidos, no diferenciados por fuera.

La cerámica sin tratamiento se compone de ánforas T-10111 de bordes altos finos y sin escalón en la base externa. También detectamos jarras globulares de cuello cilíndrico, con un individuo de borde poco exvasado y cara superior convexa. Se documentaron algunos dipper jug, con cuerpos de carena en posición baja, muy fragmentarios. Igualmente hay que señalar una olla de cuerpo ovoidal, boca proporcionalmente muy ancha, borde alto, rectilíneo y oblicuo exvasado, separado de la parte superior del cuerpo por un escalón, de tipo un tanto peculiar. Mencionar también las lucernas, de un solo mechero, fondo convexo y borde muy estrecho. Cabe finalmente citar un soporte, muy incompleto, de perfil cónico.

En cuanto a elementos cerámicos no vasculares destaca un conjunto de varias decenas de pesas de cerámica a mano. Se dividen en dos grandes grupos morfológicos, el primero, ampliamente dominante, definido por una forma aproximadamente bicónica, con diámetros máximos sobre los 6 cm, y un segundo grupo cilíndrico (Ilus. 9).

Cabe reseñar también el hallazgo de una sencilla pulsera de bronce (Ilus. 9, nº. 1163) y un trozo de un objeto de hierro, que pudiera ser un posible cuchillo. También señalar la presencia de distintos taxones de fauna e ictiofauna, aún por estudiar, aunque destacan porcentualmente los restos malacológicos. No menos importante en el contexto citado es el hallazgo de una escoria férrica, como ya avanzábamos.


Ilus. 9. Selección de pesas cerámicas y pulsera metálica procedentes de la UE 3 de la fosa excavada en Taralpe Alto

4. CONCLUSIONES PROVISIONALES

Habida cuenta que los datos se hallan aún en curso de estudio no procede ahora sino apuntar una serie de consideraciones hasta cierto punto preliminares. Dicho carácter provisional viene acentuado por el hecho de tratarse de una unidad excavada sólo de modo muy parcial.

En primer lugar, parece probable que la subestructura excavada en el suelo geológico fuera un fondo de cabaña de planta suboval, con paralelos en la propia bahía de Málaga, como en la excavación de las calles Tiro-Zamorano, en el poblado de San Pablo (Melero, 2009-10: 2431), así como en la comarca rondeña, en Acinipo (Carrilero, 2000: 205). Este dato, junto con la evidencia de materiales dispersos en el entorno de la estructura excavada, permite plantear que en Taralpe debió existir un poblado de cierta extensión, adaptado a la suave ladera que se dispone sobre el vecino arroyo.

En cuanto a la cronología, cabe destacar la ausencia significativa entre las cerámicas a mano de formas como los cuencos de carena alta y borde engrosado, típicos de contextos anteriores a c. 750 a.C., o la ausencia de esgrafiados y en contrapartida la presencia abundante de motivos digitados. Paralelamente, entre las cerámicas a torno destaca la presencia de platos claramente integrados en el horizonte M2 (Ramon, 2010: 219), igual que las ánforas T-10111, e incluso las lucernas sin engobe de una sola mecha y apariencia muy antigua, entre otros detalles. Todo ello aconseja una fechación entorno al último tercio o cuarto del siglo VIII a.C. De otro lado, su presencia puede poner de manifiesto importantes contactos comerciales con el asentamiento fenicio del Cerro del Villar a cuyos talleres presumiblemente pertenece al menos una parte importante de la cerámica a torno hallada en el fondo de la fosa.

Por otra parte, la adscripción cultural del yacimiento es claramente indígena, al tratarse de una estructura semisubterránea típica, presumiblemente un fondo de cabaña de los ámbitos autóctonos, junto con una presencia mayoritaria de cerámica a mano. Se ubica en un territorio cuya personalidad hoy por hoy conviene separar del mundo propiamente tartésico, ya que entre otros matices se caracteriza en cuanto a las tradiciones cerámicas por la ausencia de bruñidos cuidados y de calidad en la cerámica a mano, así como de decoraciones realizadas con esta misma técnica componiendo característicos motivos geométricos, característicos de la zona bajoandaluza. A ello habría que sumar la, al menos aparente, ausencia de las características estelas decoradas en la región, que no sobrepasan las áreas de influencia del Guadalquivir.

Futuros trabajos permitirán ahondar en el alcance real, en sentido político y territorial, de estos indicadores arqueográficos. En cuanto a actividades económicas, no puede obviarse el pastoreo, la pesca, quizás fluvial, y sin duda la agricultura. Queda por saber si las pesas corresponden a telares o a redes. Por otra parte no puede obviarse la riqueza minera de la zona, que debió ejercer un fuerte atractivo para el mundo colonial implantado en la desembocadura del Guadalhorce.

Con respecto a la articulación del poblamiento en el entorno de la cuenca baja del Guadalhorce en momentos coetáneos a Taralpe, aunque la información a día de hoy sigue siendo muy escasa, empezamos a vislumbrar algunos aspectos de interés. Lo primero que habría que indicar es la tradición en la comarca de un poblamiento autóctono ininterrumpido a lo largo del segundo milenio a.C., ejemplificado en el asentamiento del Llano de la Virgen, de Coín (Fernández Ruiz, Ferrer y Marqués, 1989-90).

Es ya a partir de los siglos iniciales del primer milenio cuando se empiezan a observar cambios en el modelo de organización del territorio, aunque el registro arqueológico sigue siendo limitado, lo que nos obliga a recurrir a yacimientos situados algo lejos de nuestra zona de estudio para aproximarnos al fenómeno.

Por un lado, se conoce la continuidad de asentamientos situados en promontorios con buena visibilidad, con origen al menos en el segundo milenio, como Acinipo y Ronda (Carrilero, 2000: 205), Peña de los Enamorados (Moreno Aragüez y Ramos Muñoz, 1982-1983) o Capellanía (Martín Córdoba, 1993- 94), así como se constata la presencia de nuevas aldeas localizadas en llano en sitios como la cuenca media del Guadalhorce, caso de la Hoz de Peñarrubia o Pico de Vado Real (García Alfonso, 2007: 200).

Coetáneamente a estos centros surgen nuevos poblados en la bahía de Málaga y su periferia con clara vocación litoral, como San Pablo (Melero García, 2004: 2431), situado en una suave colina localizada en la margen derecha del río Guadalmedina (5), y el Cerro de la Era, pequeño promontorio con dominio costero,localizado en el piedemonte de la sierra de Mijas (Cisneros García y Suárez Padilla, 1999). Estos últimos sitios se caracterizan por presentar visibilidad limitada y escasas posibilidades defensivas.

Ante este limitado conocimiento del poblamiento a inicios del primer milenio en la región, la información disponible se va ampliando para inicios del siglo VIII a.C. El elemento realmente condicionante de estas transformaciones viene supuesto por la presencia colonial fenicia en la propia desembocadura del río Guadalhorce, conocida gracias al reciente hallazgo del poblado de La Rebanadilla (Arancibia et al., 2011). Este asentamiento urbanizado, situado en tierra firme, aparece como precedente inmediato del Cerro del Villar, cuyo origen no sobrepasa las últimas décadas del siglo VIII a.C. (Aubet, 1999) y con el que tuvo que estar directamente relacionado (6).

La presencia de materiales cerámicos elaborados a mano en la propia Rebanadilla indicaría las tempranas relaciones establecidas entre los fenicios y las comunidades autóctonas, que se consolidarían hasta el punto de propiciar la presencia directa de indígenas instalados en el propio Cerro del Villar (Delgado, 2008: 73), donde se ha podido constatar que, entre otras actividades, se dedicarían a la metalurgia.

A partir del siglo VIII a.C. se observa una intensificación del poblamiento indígena en la cuenca baja del Guadalhorce. A esta fecha corresponderían los restos de cabañas detectados en la falda noroeste del promontorio de Cártama. Este asentamiento, que presenta buen control visual sobre el Guadalhorce, debió ser accesible por vía fluvial, como se ha propuesto para este mismo sitio en época romana. Es destacable también su secuencia ininterrumpida a partir de estas fechas, constituyéndose en un oppidum ibérico que alcanza la época romana como principal asentamiento en el territorio7. A este poblado de altura debemos sumar previsiblemente otros con características topográficas semejantes, como el Cerro de las Torres en Álora y el Cerro del Aljibe en Coín (García Alfonso, 2007: 143 y 140) que se consolidarán ambos en época ibérica como auténticos oppida.

Junto a estos asentamientos nucleares existen otros de patrón diferenciado, menor visibilidad y posibilidades defensivas, que se ubican en las mejores tierras productivas de la comarca. Unos, como San Pablo (Fernández Rodríguez et al, 1997) y la Era de Benalmádena (Suárez y Cisneros, 1999: 105) continúan poblados durante este siglo y surgen otros especialmente a partir del siglo VII aC, como Loma de Fahala (Recio, Ramos y Martín Córdoba, 1993).

En este proceso de desarrollo del poblamiento indígena en lugares en llano, a partir del siglo VIII a.C. debe incluirse el poblado de Taralpe Alto. Hay que destacar el potencial de la investigación de este yacimiento cara a profundizar en la naturaleza de las transformaciones acontecidas en el Hinterland indígena a partir de la presencia directa de los colonos fenicios en la propia desembocadura del río Guadalhorce.



Bibliografía

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RECIO RUIZ, A.; RAMOS MUÑOZ, J. y MARTÍN CÓRDOBA, E., (1993): “Investigaciones en la cuenca media del Guadalhorce”, en Investigaciones arqueológicas en Andalucía 1985-1992. Proyectos, Huelva, pp. 481-488.

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Notas:

(1)Las diversas intervenciones arqueológicas llevadas a cabo en el yacimiento de Peralta han puesto al descubierto la zona domestica de una villa romana, con restos musivarios, junto a una zona de necrópolis de época clásica tardía.
(2) M.E. Aubet (1999: 44) recoge la noticia de la existencia de explotaciones de plomo argentífero de época contemporánea en las proximidades de Alhaurín de la Torre y a unos 12 km del Cerro del Villar, poniéndolas en relación con los posibles recursos abióticos del entorno que se pudieron explotar en la colonia.
(3) Las coordenadas UTM de un punto central de los restos aparecidos son X= 358.092 Y= 4058230, Plano Alhaurín de la Torre/Cártama. Hoja 1066, 4.1 del Mapa Topográfico E: 1/10000.
(4) La caracterización de la escoria ha sido llevada a cabo por M. Renzi (CSIC), estando pendiente su estudio definitivo.
(5) Vid. artículo en este mismo volumen (A. Arancibia Román y L.-E. Fernández Rodríguez).
(6) Vid. artículo en este mismo volumen (V. M. Sánchez Sánchez-Moreno, L. Galindo San José, M. Juzgado Navarro y M. Dumas Peñuelas).
(7) Vid. artículo en este mismo volumen (F. Melero García).