miércoles, 9 de diciembre de 2020

Junta pro restauración de la iglesia parroquial. 1975

¡A veces los papeles más insignificantes cuentan una historia! II.

 

Como ya hemos comentado en otras entradas, antes de que Alhaurín existiera como ente municipal, ya tenía iglesia y varias ermitas en sus alrededores; además diversas aldeas, o agrupaciones de casas de lo que hoy es el municipio de Alhaurín de la Torre, contaban también con ermitas o capillas propias.

 


 Planta de la Ermita de Santa Ana en Torrealqueria. Intervención arqueológica preventiva realizada por nosotros en el año 2017. 


El estado de precariedad y ruina generalizada siempre solía acompañar a estos edificios, pues cuando se recibian fondos, estos eran para reforzar el precario salario del personal eclesiástico, que mantenía el culto, y el resto para arreglos y reparaciones. Dinero que siempre se solía acabar antes de empezar en serio las reformas.

 

Algunas de estas ermitas eran directamente gestionadas por los grandes señores territoriales que las mantenian de su propia pecunia, tal es el caso de la Ermita de Santa Ana, otras eran mantenidas con las escasas limosnas de los feligreses y cuestaciones populares realizadas al efecto.

 

La madrugada del día 4 de marzo de 1975 una tormenta con aparato eléctrico se ceba con nuestro municipio, un rayo cae sobre el tejado y torre de nuestra iglesia causando importantes daños que afectan a parte de la techumbre, la fachada y a la propia torre.

 


 

Los daños son catastróficos. Todo el pueblo encabezado por el cura párroco y el alcalde se ponen manos a la obra. Se crea una Junta pro restauración, para conseguir los fondos necesarios para sanear el edificio.

 

 

Se realiza un folleto que se reparte por el pueblo y se inicia una campaña de recogidas de fondos.

 


Y como se suele decir "y ya que estamos" cambiamos las solerias, quitamos las humedades, cambiamos la puerta y ventanas, instalamos la electricidad y altavoces, reparamos la fachada y le damos una capa de pintura.

El total de la obra ascendería a: 2.635.000 ptas. 



Gracias a la desinteresada labor de los miembros de la Junta Pro-Restauración, que arriba se indican, y de todo el pueblo, la mayoría de las reparaciones fueron posibles.